Sobre mi
Fredy Ferreri
La fotografía no es solo mi profesión, es mi herencia. Mi viaje comenzó a los 8 años de la mano de mi abuelo, el fotógrafo profesional Miquel Carpena. De él aprendí la magia de la paciencia: esa época de carretes limitados donde cada disparo era una decisión meditada y la espera del revelado era casi un ritual.
Viví la transición al mundo digital en el año 2000. Lo que empezó con una cámara de resolución sencilla, se convirtió en mi mayor libertad: la capacidad de explorar, disparar y perfeccionar mi ojo fotográfico sin límites. Esa fascinación por la tecnología, combinada con el respeto por la técnica clásica, define mi forma de trabajar hoy en día.




























